Un due√Īo de un taxi, cansado de la rutina de la ciudad, ūüĆÉūüõ£ÔłŹ la carretera, la competencia desleal y del trabajo duro, quiso huir de sus dificultades y decidi√≥ vender su taxi. ūüöē¬†

Como sab√≠a que entre sus compa√Īeros hab√≠a un buen poeta, le pidi√≥ el favor que le hiciera el aviso de venta. El poeta accedi√≥ gustosamente. El aviso dec√≠a:¬†

"Vendo un pedacito de alegr√≠a con un coraz√≥n muy grande, adornado con bellas luces... y espl√©ndida vista que por a√Īos ha sido mi compa√Īero de vida, mi confidente y mi amigo fiel, entre las tormentas, congestionamientos y d√≠as soleados.¬†

Nunca me ha dejado a la deriva y siempre ha sido mi pa√Īo de l√°grimas, un √°ngel para mi familia, y para m√≠, mi amigo y mi confidente. Entre d√≠as buenos y malos, nunca me ha abandonado‚ÄĚ.¬†

El poeta tuvo que marcharse a seguir con sus viajes y su vida, pero con el tiempo regres√≥, y cu√°l fue su sorpresa el encontrarse con su compa√Īero que le hab√≠a pedido hacer el aviso de la venta de su taxi, a√ļn conduci√©ndolo, ūüöē trabajando contento por la ciudad.¬†

El poeta pregunt√≥: -¬°Compa√Īero! ¬ŅNo se iba a olvidar del taxi y por eso lo puso a la venta ūüöĖ?- El compa√Īero con una sonrisa le respondi√≥: -No mi querido amigo despu√©s de leer el aviso que usted me hizo, comprend√≠ que ten√≠a el trabajo m√°s bonito y maravilloso de la tierra y que no existe otro mejor.-¬†

COMPA√ĎERO: No esperes a que venga un poeta para hacerte un aviso que diga lo maravillosa que es tu vida en tu taxiūüöĖ, tr√°iler ūüöõ o cami√≥nūüöć. La ciudadūüĆÉ, la carreteraūüõ£ÔłŹ son parte de tu hogar, y tu familia y lo que con tanto trabajo hoy posees. Demos gracias a Dios porque tenemos vida, salud y esperanza de poder seguir luchando para alcanzar nuestras metas.¬†