La doble moral de la movilidad:
Sanción a lo local, privilegio a lo extranjero
La doble moral de la movilidad:
Sanción a lo local, privilegio a lo extranjero
La organización de magnos eventos internacionales, como el Mundial de Fútbol de 2026, ha puesto de manifiesto una profunda contradicción en la política pública de nuestro país. Mientras el gobierno mexicano otorga generosas garantías fiscales y exenciones de impuestos a corporaciones extranjeras como la FIFA, el sector local del transporte se encuentra asfixiado por la falta de actualización tarifaria.
El Artículo 39 constitucional establece que la soberanía nacional reside esencialmente en el pueblo. A su vez, el Artículo 4 reconoce el derecho de toda persona a la movilidad, y el 31 habla de la obligación de los ciudadanos a contribuir al gasto público.
Es inaceptable que, en estados con gran dinamismo, como Nuevo León, los taxistas y transportistas lleven 17 años sin un ajuste tarifario justo, o 13 años en la Ciudad de México, además de la grave situación que enfrentan en Jalisco. Mientras a las grandes empresas se les facilitan las condiciones y se les otorgan privilegios, a los trabajadores locales se les imponen cargas fiscales y no se les permite actualizar sus tarifas para modernizarse.
¿Dónde está la justicia social? ¿Dónde está el respeto a la soberanía? ¿Dónde está el privilegio del que el pueblo, como se pregona, es primero?
Presidenta Claudia Sheinbaum, es momento de que la política de "primero el pueblo" sea una realidad para todos los mexicanos y no solo para las corporaciones internacionales.
Atentamente:
Arturo Rodríguez "El Zorro”
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